Queridos Reyes Magos:
Este año se me ha tirado un poco el tiempo encima. Sé que a estas alturas ya debéis estar engrasando los camellos y cepillando vuestras capas. Pero es lo que hay. Yo, aunque tarde, no podía faltar a nuestra cita, esa que cada año nos reúne por estas fechas.
A lo que íbamos. Este año he sido buena, muy buena. Tanto, que un señor con tripa y vestido de rojo llamado Papá Noël se ha adelantado a vosotros y me dejado los mejores regalos que podía. Aun así, cada uno de vuestros presentes será bienvenido.
Por lo que respecta al tema social, no me cansaré de pediros, año tras año, mucha salud para los míos, así como fuerza para levantarnos cada vez que alguien nos pone la zancadilla. Profesionalmente, (es el primer año que puedo hablar de este tema) sólo pido que tanto ustedes tres, como otros tres que yo me sé, se acuerden de mí en los próximos días… En el tema mundial, poco podemos hacer ustedes y yo. Copenhague no funcionó, la crisis no finaliza y el Madrid sigue sin ganar ningún título… Vamos, que este mundo va de mal en peor. Y no es cuestión de que una filóloga-periodista y tres hombres con capas de terciopelo solucionen la papeleta. A nosotros no nos pagan para ello, no?
Tras mi discurso moral, como todos los años, sólo me queda desearles un feliz viaje.
Un saludo.
Ana Sofia.